.- HACER DORMIR A LOS NIÑOS, TAREA DIFÍCIL
.- HACER DORMIR A LOS NIÑOS, TAREA DIFÍCIL
Mandar a los
niños a la cama, hacer dormir a un bebé, pretender que los niños concilien el sueño ,es una tarea
difícil ,un verdadero desafío., pero si se respeta su ritmo, mediante una
rutina, todo será mucho más fácil.
Cuando
nos referimos al sueño en la infancia hablamos del sueño diurno o nocturno en
el cual los niños descansan, asimilan, procesan y fijan lo aprendido durante la vigilia.
Además maduran, física y psíquicamente, se alimentan y ejercitan su
independencia de sus padres y del mundo que los rodea ,por un tiempo relativo a
su edad y temperamento.
El sueño
es altamente armonizador de mente cuerpo y espíritu, es una función reguladora
y reparadora del organismo. Es esencial para el control de la temperatura y la
energía corporal además de restaurar y restablecer los procesos corporales que
puedan haberse dañado durante el día.
El sueño
tiene 2 fases: REM y NO REM repartidos
en 4 etapas, de 90 minutos
aproximadamente cada una, que siempre obedecen a un mismo orden , es bueno conocerlas
para respetarlas.
REM: Es
la más corta y activa de las fases,
sueño de movimientos oculares rápidos, en la que el cerebro permanece activo.
NO REM:
Es la fase más tranquila y serena, más larga del sueño.
Lo que
quiere decir que todos los niños transitan por el sueño liviano al profundo 2
veces cada vez que duermen.
REM, NO
REM, NO REM, REM.
Hay que
cuidar muchísimo al REM, porque es el que induce al sueño y el que se activa en
un “semialerta” antes de despertar., es decir, son los extremos del sueño
profundo y reparador. Si se contemplan estos ritmos, el niño dormirá sus 8 , 10
o 12 horas tranquilamente. Así es que hay que respetar
esos intervalos sin interrupción, ni ruidos, gritos ni voces molestas, para que
se conviertan en una costumbre placentera e inductora al buen dormir.
¿Cómo
ayudar al niño a que duerma?
1.
Establecer una rutina que incluya un período de tranquilidad y paz antes de ir
a dormir.
“Rutina”
Es una ruta a seguir paso a paso , con regularidad y constancia. Si una
conducta se repite en el tiempo, se transforma en hábito, por el contrario,
conducta que no se repite, se extingue.
2. Apagar
televisor y videojuegos un rato antes de ir a dormir.
3.-
Establecer un horario para ir a dormir
todos los días, aún cuando están fuera de casa. Repetir estos rituales formará
sus hábitos.
4. Llevar
Compañía. Permitir al niño, si lo desea, que se lleve un juguete, peluche o
mantita a la cama. Son sus “bastones” para soltarse de mamá y papá, del entorno
e irse a estar solo.
5. Ropa
cómoda y ambiente de la habitación cálido Es bueno que la luz sea baja de
entrada y que se ponga otra ropa para dormir, eso lo prepara mejor para el
sueño
6. Contar
cuentos relajantes con moraleja, de vez en cuando, es una buena opción. El niño
consigue tener a su padre o madre un rato más junto a él y además lo ayuda a
crecer y a aprender.
7.
Consentirlo en dejar una puerta entreabierta, una tenue luz encendida o un vaso
de agua junto a su cama, si el niño lo pide.
8. Evitar
dormirlo en la cama de sus padres. Si se lo acostumbra desde el vamos, amará su
propia cama, y aprenderá a crear su propio espacio.
9.-
Tratar de no dormirse junto al niño, lo hará dependiente e inhibido y mucho más
miedoso que si se acostumbra a dormir solo.
10.No correr
de inmediato cada vez que el niño se queje o llamado en forma demandante. Sólo acudir si es algo
especial, como terrores nocturnos, pesadillas, sonambulismo o dolores de algún
tipo .Los padres saben diferenciar muy bien
estas necesidades de las otras.
Terrores
nocturnos, pesadillas
Aunque
estén durmiendo, la mente de los niños no para. Durante el sueño, ellos
procesan informaciones, imágenes, organizando recuerdos y pensamientos en
nuestra memoria. Lo mismo ocurre en los adultos.
En los
niños, irse a dormir es separarse de su padres, esto les provoca a veces,
ansiedad , tensiones y temores, que aparecen magnificados durante el sueño y
que la mente trata de liberarse de ello mediante:
Las
pesadillas Empiezan a los 2 años, y es más común de los
relacionadas con lo que ven el la tele, con sobresaltos, miedos, peleas de sus
padres o situaciones de estrés. Ocurren
duran el sueño 2º REM y es de poco tiempo, antes de despertar.
Ayudar al
niño si llora , hablar y clamarlo sobre
ella.
No se
asuste. No lo rete. No lo lleve a su cama, No lo despierte, No le diga que no
son reales, explicar que es sólo un sueño y que todos los tenemos.
Terrores
nocturnos. En
afectan al 3% de los niños, entre los 4 y los 12 años y se resulten muy bien en
la adolescencia. Suelen aparecer en el primer REM, el niño se agita, llora,
suda y se percibe que está muy angustiado.
La
diferencia entre pesadilla y terror es que en la primera recuerda el sueño, en
el segundo, no. Por ello, es más saludable no insistir en que nos cuente lo que
pasó, porque complicaremos el cuadro, simplemente le diremos, “has tenido un
sueño y eso te ha asustado, es normal y a todos nos pasa de vez en cuando ”
Minimizar
y generalizar le ayudará a superarlo.
Los
terrores nocturnos pueden desencadenarse por estados febriles, falta de sueño,
medicamentos , pérdidas afectivas, cambios bruscos en la vida del niño o
estados de tensión en la familia.
Hablar
dormido Generalmente les ayuda a expresarse cuando no han podido o no han
querido hacerlo en la vigilia. Es bueno , normal y no necesita ningún
tratamiento
Sonambulismo.
El niño realiza actividades, levantado, que pueden ser habituales. Es más
frecuente entre los
los 10 años y se resuelve espontáneamente en la adolescencia, si esto pasara
más allá de estas edades, podría tomar un breve tratamiento terapéutico, para
que el niño no corra riesgos en el futuro.
Síntomas
por falta de sueño:

MAIRA MELENDEZ dijo
GRACIAS POR LA INFORMACION , ES MUY IMPORTANTE EDUCARNOS EN CUANTO A NUESTROS NINOS, MUCHAS VECES HAY COSAS Q IGNORAmos y cometemos errores. GRACIAS POR ESTA VALIOSA INFORMACION.
21 Junio 2007 | 12:00 AM